Sudáfrica es un destino original, apasionante y pintoresco. ¿Quién hubiera pensado que este país que sufrió del régimen de "segregación racial” volvería a vivir en paz? Desde el fin del “apartheid” (separación) en 1991 y de las 1eras elecciones libres en 1994, el país tuvo una evolución sin precedentes. Con Nelson Mandela, el país volvió al camino de la prosperidad y del desarrollo y se convirtió en un destino de turismo importante. Nación democrática y multirracial, Sudáfrica tiene un relieve muy variado y paisajes sumamente hermosos. Entre 2 océanos (el Índico y el Atlántico), es un mosaico de planicies infinitas, de sábanas, de montañas y de zonas desérticas, de playas de agua translúcida y de ciudades inmensas construidas según el modelo norte americano, o de pueblecitos de otros tiempos poblados por Zulús que todavía se resisten a la mundialización. Sudáfrica es entonces ante todo, un país de contrastes que llama la atención, en el que uno de repente atraviesa los barrios de moda de Ciudad del Cabo hasta las partes más pobres conocidas como los "townships". Del urbanismo exacerbado del Gauteng a la ruta natural preservada y salvaje. La fabulosa flora y fauna del país es, sin lugar a duda, la 1era atracción. A menudo, un viaje a Sudáfrica empieza por su capital, Ciudad del Cabo. No muy lejos comienza la famosa región de los viñedos. Sus viñas, sus enormes casas y sus paisajes de campo idílico cuentan la historia de los 1eros conquistadores. Después viene la visita a los parques grandes, que les gustará a los aficionados de la fotografía y amantes de la naturaleza. El parque de Namaqualan es un espacio particular: de agosto a septiembre, esta tierra árida se cubre de una capa de flores de todos los colores y de plantas grasas. Otro parque, otra decoración, es el Parque Nacional Tsitsikamma,magnífica franja costera, ubicada entre la ruta natural preservada y el mar. En la desembocadura del Storm River, el agua corre con una fuerza asombrosa, brindando hermosas vistas. Los apasionados por la cultura acudirán al País Zulú, las tierras altas del centro del país. Los Zulús conservaron gran parte del estilo de vida tradicional y hay muchos animales salvajes en la región. Búfalos, elefantes, jirafas y leones dejan que los visitadores curiosos los miren. El Parque Nacional Pilanesberg también cuida de numerosas especies, en concreto cebras y antílopes, o rinocerontes. La naturaleza desempeña su papel en Sudáfrica. Por fin, Pretoria es una buena escala para estar un momento o terminar su viaje a lo grande. Sea la que sea la duración de su estancia, Sudáfrica le brindará muchas posibilidades de hospedaje en un albergue o en un hotel, o en algún alquiler de temporada. Reserve ya su alojamiento para una exitosas vacaciones.