A la vista de estos espacios inmensos bañados por el sol de África, con sus montañas y sabanas en las que abundan animales salvajes y manadas de ñus que retozan alrededor de los grandes lagos…Tanzania es sin duda uno de los países de África que todavía se aferran a la naturaleza. Este es todavía una atracción irresistible para los viajeros en búsqueda de exploración y aventura. La visita debe comenzar en Dar es Salaam, la ciudad más grande del país y cual fuera la capital de Tanzania hasta el año 2005. Esta ciudad fue una vez un pueblo de pescadores y cuenta con joyas arquitectónicas que lo dejarán impresionado y para los más curiosos tendrán que ir a la Catedral de San José, construida en 1897. A lo largo del puerto usted podrá encontrar un alojamiento de alquiler vacacional a un precio muy asequible, así que no dude en instalarse en uno, especialmente si lo que está planeando es quedarse aquí por varios días. Según los planes que tenga para su visita, podrá pasear por las ciudades de Bagamoyo, Bungu o Kibiti Ikwiriri, pero esta visita a los centros urbanos tal vez sea suficiente y no debería renunciar a las actividades al aire libre como irse de safari por las tierras de Tanzania. Esta es una excelente oportunidad para conocer los leones, las jirafas, los ñus y toda la naturaleza. Tómese el tiempo para visitar el Parque Nacional de Arusha un gran espacio para los amantes de los bosques y las sabanas. Todo esto sin dejar de mencionar la famosa área protegida del Ngorongoro. Si lo que desea es intentar hacer una dura caminata, el pico más alto de África, el Kilimanjaro, le retará. Esta cumbre se presenta como el telón de fondo de un paisaje indeleble y cuenta con 5895 metros de altitud. A sus pies tendrá el hábitat natural de los animales africanos como las cebras o los antílopes. Después de pasear por esta cumbre continúe bordeando el país para ir a las islas de Zanzíbar y Pemba. El aroma a especias y la música de estas islas mágicas le llenarán de un entusiasmo que jamás ha experimentado.