La Región de
Lisboa e Vale do Tejo era una antigua región portuguesa, que limitaba al norte con la región Centro, al este y al sur con el
Alentejo, y al sur y al oeste con el
Océano Atlántico. Desapareció en 2002 y fue repartida entre las regiones colindantes: el Oeste y el Medio Tejo pasaron a la
Región Centro, Lezíria do Tejo pasó al
Alentejo y se constituyó la nueva
Región de Lisboa, que comprende la Grande Lisboa y la Península de Setúbal.
A su paso,
el Tejo modela el paisaje, une a las comunidades ribereñas y es la referencia de una vasta región cuyos principales centros son
Abrantes,
Tomar,
Santarém, y por supuesto,
Lisboa. Combina diversidad de paisajes, como si se le hubiese arrancado un trocito al Mar Mediterráneo y se hubiese puesto en el
Océano Atlántico. La
Sierra da Arrábida posee una
vegetación completamente mediterránea, por sus coníferas y madroños y sus
playas de arena blanca y aguas cristalinas. Es más lejos, al norte de Lisboa, en el
Cabo da Roca, donde se puede apreciar la naturaleza atlántica de la región. Aún más al norte, se despliega un laberinto de colinas y viñedos.
Podrá descubrir los
Acantilados del Cabo Espichel, la
vegetación romántica de Sintra, la grandeza monumental del
Convento de Mafra, que inspiró al escritor José Saramago, la arquitectura popular reflejada en los pueblecitos de
Azenhas do Mar y
Cheleiros, entre otros.