El
Archipiélago de las Azores está constituido por nueve islas situadas en medio del Océano Atlántico, a unos 1.500 km de
Lisboa, y forma parte de la
Macaronesia; dicho término proviene del griego y significa “
Islas alegres o afortunadas”. Las Azores se dividen en tres grupos: occidental, formado por Corvo y Flores; central, con las Islas Graciosa, San Jorge,
Faial y Terceira; y
San Miguel y Santa María, en la parte oriental.
El archipiélago goza de un
clima oceánico subtropical suavizado por la humedad y la
Corriente cálida del Golfo, con una temperatura media de 13º en invierno y 24º en verano, aunque muy lluvioso. El invierno no suele ser muy duro, pero a veces soplan vientos fuertes y puede nevar, coronando con nieve la cumbre de la montaña más alta de Portugal, el
Volcán de la Isla de Pico, que, así como otros cráteres y conos volcánicos, atestigua el origen volcánico de las islas.
En las Islas podrá encontrar
muchos paisajes: lagos, montañas, reservas forestales,
parques naturales, áreas protegidas,
flora y fauna endémicas, que las convierten en un destino ideal para los amantes de la naturaleza. La fauna es muy variada, pudiendo encontrarse especies como el
milafre (ave semejante al milano), el priolo (pequeño pájaro único de las Azores), aves acuáticas, etc. En el Océano abundan los peces, moluscos, crustáceos, ballenas y el cachalote; así como las carpas, truchas, percas en el agua dulce. En todas las estaciones del año
las flores cubren calles y jardines, y son comunes las especies como camelias, azaleas, hortensias.