Portugal es una amplia línea costera formada por playas bordeadas de acantilados, una tierra con muchas facetas, bañada por el sol y con un sin fin de riquezas culturales e históricas. Un poco más discreto que su vecino, España, este país del oporto y del fado no se queda atrás en cuanto a atracciones. Por el contrario es una tierra bastante animada, colorida y moderna. Pero sabe manejar esta paradoja, siendo fiel a su religión y a sus tradiciones. Con solo pasar algunos días en una de las hermosas casas de alquiler para darse cuenta de ello. Lisboa, siendo la capital de Portugal, amerita ser mencionada de primera. Acurrucada al borde del océano Atlántico, esta ciudad marítima cosmopolita ha forjado una identidad particular bastante diferente al resto de las ciudades portuguesas. Esta capital tiene con que sorprender a todos los que poner sus pies en ella. Ya sea que usted este en el barrio de la Alfama, la Baixa o en el Barrio Alto, se dará cuenta inmediatamente del encanto de esta cautivadora ciudad. Recorra sus estrechas calles empinadas por numerosas escaleras. En la cumbre de una de sus 7colinas con vista hacia al río Tajo, encontrará el castillo San Jorge. Además, si usted ha seguido bien la historia de Portugal se dará cuenta inmediatamente que la arquitectura de Lisboa rememora la época de los grandes descubrimientos de los siglo XV y XVI. Como testigo están la torre de Belém o el Monasterio de los Jerónimos. Además de Lisboa, Portugal cuenta con algunos destinos ineludibles como el Algarve. Ubicado al sur del país, esta auténtica tierra es uno de los destinos turísticos del país, por sus balearios y sus pueblos de pescadores, así como por sus riquezas culturales y arquitectónicas. Faro y Lagos son las ciudades más visitadas. Los vastos vergeles de higueras naranjos y almendros de las tierras dentro, no hacen más que reforzar el encanto de esta región. Bajo un ambiente más tranquilo. Para tener una visión más rústica del Algarve, visite la Serra de Monchique. Además de sus bodegas, Oporto esconde lugares que encantarán a los curiosos, como la Vila Nova de Gaia, el Viejo Oporto, Ribeira o la Torre de los Clérigos, por mencionar algunos. Sin embargo, una parte de su viaje en esta impresionante ciudad debe pasar por la Iglesia de San Francisco. Famosa por ser una de las capitales europeas de la cultura. Esta ciudad portuguesa lo encantará con su Festival Internacional del Cine o con sus diversas exhibiciones en el museo del Arte Moderno. No dude en pasar por los restaurantes portugueses para probar la cocina tradicional de este país, como el cocido a la portuguesa, el bacalhau à Brás o el bacalhau à Gomes de Sá y muchos más.