Verona es una ciudad histórica de la
región de Véneto. Situada a orillas del
Río Agide y no muy lejos del
Lago de Garda, concentra innumerables monumentos que datan de la Antigüedad, la Edad Media y el Renacimiento, conformando un patrimonio histórico y artístico de gran valor. De entre ellos destaca sobre todo el
Anfiteatro romano, de 150 metros de longitud y unos 30 metros de altura, dimensiones casi comparables a las del
Coliseo en Roma, con el que presenta muchas similitudes.
Rodeando una calle llegará a la
Casa de Julieta, cuyo ilustre balcón ha servido de escenario para la célebre obra de teatro de
Shakespeare. Las arterias que unen la
Piazza Erbe con la
Piazza dei Signori le harán viajar a través de distintas épocas. Las
fachadas renacentistas contrastan con los vestigios de
arquitectura romana, un entorno urbano que se anima y provoca una emoción particular con ocasión de las grandes manifestaciones culturales de la ciudad: el
Festival de Shakespeare y el
Verona Jazz Festival.
Los monasterios, santuarios, torres, ermitas, castillos y pintorescos pueblos que embellecen los paisajes veroneses son los frutos de una historia rica y tumultuosa. Las llanuras que rodean la ciudad de Verona recelan auténticos tesoros, como los
castillos de Bevilacqua, Villafranca y Azzano, y las
villas de Palladio. Los
vinos de Verona están entre los más apreciados del mundo, como el
Bardolino, o los vinos del pueblo de
Soave, situado en la
zona vitícola de Valpolicella.