En el punto en el que Europa se baña con las heladas aguas del Atlántico y se acerca al Polo Norte aparece una lejana y aislada isla. Pero esta sigue siendo un destino popular entre los mochileros y excursionistas pues Islandia o tierra de hielo que significa su nombre sigue ofreciendo un sol excepcional que brillará incluso en las noches de verano y un par de horas al día durante el invierno. Entre Escocia y Groenlandia, esta isla puede presumir de sus auténticos paisajes y es famosa por sus volcanes y valles glaciares, campos de lava y por sus fiordos. A su naturaleza se suma el contraste de los pequeños refugios costeros y encantadores como la capital, Reikiavik. Conocida por sus paisajes contrastantes, Islandia es el lugar ideal para pasar unas vacaciones en el corazón de la naturaleza. El círculo de oro es una necesidad para cualquier persona que quiera divertirse y disfrutar del encanto de esta pequeña ciudad dentro de Geysir. La magia de Thingvellir y las divertidas actuaciones de los Gullfoss también serán parte de su recorrido. Tenga en cuenta que puede hacer paseos en esta región tanto a pie como a caballo o practicando el ciclismo y el senderismo aunque también le aconsejamos el autobús y así podrá viajar alrededor de la isla con facilidad y en poco tiempo. A parte de las obras maestras que regala la naturaleza, los visitantes descubrirán un patrimonio construido que se mezcla con los últimos parajes vírgenes de Europa. Por que después de un tranquilo viaje para apreciar las aves y conocer el ave más grande, el Látrabjarg, los visitantes podrán continuar con su camino a la capital. Allá la iglesia Luterana Hallgrímskirkja espera a los apasionados por el Art Deco. El edificio del siglo XX con columnas de basalto es el más alto en Islandia. Por otra parte, las tierras cubiertas de nieve de Islandia le esperan para el esquí alpino o el esquí de fondo. Con varias pistas de esquí de color blanco puro, esta región será un verdadero placer para los aficionados al esquí de invierno. Dalvik, entre Oddskaro y Blafjöll cuenta con una amplia selección de estaciones de esquí. Después del gran esfuerzo que presenta desafiar los kilómetros de pistas usted podrá premiarse con una parada para degustar las especialidades de Islandia como el cordero ahumado o hangikjöt y el queso de cabeza de cordero o sviðasulta. Con un alojamiento de alquiler vacacional usted podrá disfrutar de muy bajos costes.