El
Peloponeso es una península de Grecia unida al continente por el
Istmo de Corinto, y bañada por el
Mar Jónico y el
Mar Egeo que se comunican artificialmente a través del
Canal de Corinto.
Sus numerosos paisajes hacen de él un destino ideal para sus vacaciones:
playas tranquilas en el Golfo de Corinto, conjuntos arqueológicos, bosques y ríos…
Los amantes de la historia encontrarán en la
Colina de Micenas el centro de una cultura que se propagó por toda Grecia, y en
Esparta, una de las ciudades estado hegemónicas durante el periodo clásico. Visite los monasterios de Corone, Modona y Pilos; las
ciudades bizantinas de Monemvasia y
Mistra, situadas entre una vegetación interminable y el mar azul; las piedras de Mani y las cuevas de Dyros. Grandes golfos resguardados de los vientos protegen las ciudades de Nauplia, Gitión y
Kalamata.
Los deportistas no pueden perderse
Olimpia, la ciudad donde tuvieron lugar los primeros Juegos Olímpicos. Los amantes de la historia y el arte encontrarán las huellas de una ciudad que fue centro religioso y que fue conocida por la gigantesca estatua de Zeus hecha por
Fidias en oro y marfil.
Y para unas
vacaciones en la playa, nada mejor que un apartamento en uno de sus numerosos pueblos costeros como
Chrani,
Longos,
Koroni, construido sobre un peñasco, y por cuyas estrechas calles podrá pasear y admirar la puesta del sol desde su
fortaleza veneciana;
Selianitika o
Tiros en los que degustar una típica
comida griega y hablar con sus acogedores habitantes.