El
Archipiélago de las Cícladas comprende alrededor de doscientas veinte islas, de las cuales solo veinticuatro están habitadas. Las principales (ordenadas por tamaño) son Naxos,
Andros,
Paros,
Tinos,
Milos, Ceos,
Amorgos, Ios, Citnos,
Mikonos,
Siros,
Santorini, Serifos,
Sifnos, Síkinos y Anafi.
Las
Islas Cícladas están formadas por fragmentos del macizo montañoso de la Grecia continental que se fueron separando a lo largo de los años y alejando hacia las
aguas del Mar Egeo, como consecuencia de una serie de terremotos. Deben su nombre a la palabra griega “kyklos” por su disposición en
forma de círculo, de unos trescientos kilómetros,
alrededor de Délos, la isla sagrada que según la mitología vio nacer a Apolo y Artemis.
Son la
cuna de la civilización cicládica que se desarrolló entre el final del Neolítico y los primeros tiempos de la Edad del Bronce, y es conocida sobre todo por sus estatuillas femeninas de formas abstractas, esculpidas en mármol puro de las islas.
Su clima es seco, caluroso en verano y templado en invierno. Quedará maravillado con la arquitectura típica de sus pueblos, y el contraste azul y blanco tan típico de las
casas griegas. Las hay para todos los gustos: desde la tranquilidad de Kea hasta la
animada Mykonos, las asombrosas
cornisas volcánicas de Santorini o las
playas de fina arena de Milos.