Ya sea para un fin de semana o para unas largas vacaciones, la célebre región Poitou-Charentes es ideal para todos los públicos, tanto por su variedad de aspectos como por la amplísima gama de actividades que ofrece. Se organizan muchas estancias temáticas de carácter cultural, de la costa e incluso de tipo gastronómico. La costa atlántica y sus islas, el Valle de la Charente y sus pueblos pintorescos, o la Marisma de Poitou, con su excepcionalmente bien conservado ecosistema, no son sino algunos ejemplos de los atractivos que atesora Pitou-Charentes. Las vacaciones en esta región son garantía de degustar un cóctel de mar, paisajes, patrimonio y diversidad regional. Esta región es, en efecto, un gran libro de historia abierto. Su rico pasado histórico pervive en los centenares de iglesias, abadías y castillos que aún se conservan, junto a emplazamientos arqueológicos en muy buen estado, cuya visita está llena de descubrimientos. El abanico de productos locales es también de una enorme riqueza (quesos de cabra, caracoles, judías blancas, ostras, mejillones, frutos de mar, melón, vinos del país, dulces y galletas