"En passant par la Lorraine..." (Pasando por Lorena…): la canción popular no hace otra cosa que describir la trashumancia que se repite en la región desde hace varias generaciones. Situada en el centro de Europa, Lorena tiene fronteras comunes con Alemania, Bélgica y Luxemburgo, una situación geográfica propicia a los intercambios culturales que constituyen su riqueza. Está compuesta por las provincias de Meurthe-et-Moselle, Meuse, Moselle y los Vosgos.
La influencia de Stanislas Leszczynski, rey de Polonia y más tarde heredero del Ducado de Lorena, es todavía palpable. Los vestigios del pasado suscitan todavía la admiración de los visitantes, y varios monumentos históricos, como la Plaza Stanislas en Nancy, han sido declarados Patrimonio Mundial por la Unesco.
Un poco más lejos, Metz, la “ciudad-jardín”, se enorgullece de su patrimonio milenario, destacando la Catedral Saint-Etienne. Un aire de renovación sopla sobre esta metrópolis que albergará próximamente el Centro Pompidou-Metz, vasto proyecto arquitectural dedicado al arte contemporáneo.
Lorena es además Bar-le-Duc y sus castillos; así como Epinal, ciudad de los Vosgos donde nació Jean-Charles Pellerin, un genio de la imprenta que inventó las imágenes de Epinal, estampas ilustradas con temas populares y de colores vivos vendidas primero por venderdores ambulantes y más tarde tomadas por el mercado publicitario, siendo uno de los orígenes del cómic.
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