La
Baja Normandía es una región francesa compuesta por las provincias de
Calvados,
Orne y la
Mancha. Repleta de vegetación y de vida, se respira olor a campo, bosque y aire oceánico. Es un destino ideal tanto para unas vacaciones de descanso como de actividad, una estancia en una granja o a orillas del mar, porque es una región plural.
Desde
Deauville hasta
Lisieux se extiende el “
Pays d’Auge” y sus famosos lugares de veraneo, muy queridos por
Proust. Entre
casinos,
restaurantes chic,
acantilados y
extensas playas, esta tierra de leyenda le maravillará.
Le Perche y la llanura de Normandía ofrecen bonitos
paisajes de campo boscoso, mientras que el
Parque natural regional de los Pantanos de Cotentin y de Bessin es una región húmeda, conocida por sus paisajes singulares, donde los
cuatro ríos que lo irrigan: el Douve y el Taute, cerca de
Carentan, el Vire y el Aure, en
Isigny-sur-Mer, confluyen formando el estuario de la
Bahía de Veys. Son impresionantes espacios muy bien protegidos, ideales para respirar aire puro, y propicios para el senderismo. Los que quieran hacer turismo cultural, no pueden perderse la
Catedral de Lisieux y por supuesto, el
Monte Saint-Michel, lugares históricos que se han convertido en emblemas de Francia en el extranjero.
Y después de una dura jornada de visitas, nada mejor que degustar algunas
especialidades normandas muy conocidas: el
camembert, las
tripas a la moda de Caen, el
flan normando y la
tarta de manzana, que se sirve templada. Sus papilas gustativas recordarán Normandía durante largo tiempo después de haberla probado.