Francia se ha ganado un espacio en el corazón de los visitantes que la consideran como un país romántico. De hecho, dicho destino se ha convertido desde hace varios años en el país más turístico del mundo. ¿Cómo explicar tal entusiasmo? La variedad de sus paisajes, la riqueza de su patrimonio cultural, arquitectónico e histórico y el vigor de sus tradiciones son en buena parte responsables de dicha reputación. París es el punto culminante de una estancia en Francia, siempre y cuando visiten sus otras ciudades que también merecen una visita. Entonces no espere más para reservar uno de los apartamentos en alquiler para su estancia en el mayor confort. En los altos barrios de Lyon justo en frente del mar o ya sea en el corazón de París, usted podrá encontrar el apartamento de sus sueños para una estancia en familia o con los amigos. Francia es principalmente un país lleno de cultura que mantiene un patrimonio arquitectónico muy bien conservado. Por todo el territorio, el hombre le ha dado forma a los singulares paisajes gracias a su talento y a su arduo trabajo. El famoso Mont Saint-Michel que se vislumbra a lo lejos, constituye uno de los monumentos más emblemáticos del territorio. Los paisajes de los castillos del Loira, los viñedos y las grandes viviendas de Borgoña, enamorarán a los amantes de la pintura con su intacto encanto. La ruta para llegar a Santiago de Compostela resguarda diversos edificios religiosos conocidos en el mundo entero, tales como la increíble basílica de Vézelay o la abadía de Fontenay. Los pueblos de Rousillon, de El Périgord y de Champaña esconden miles de secretos. Dicho territorio está compuesto igualmente de grandes ciudades con sus museos y sus calles peatonales. París aparece como la ciudad reina entre las grandes ciudades francesas, por más que Lille, Toulouse, Lyon, Burdeos o inclusive Montpellier son dignas de una visita. Cerca de las orillas del río Sena, la catedral de Notre-Dame de París o la Torre Eiffel son dos de las visitas que no se puede perder. Un viaje a Francia incluye una visita que no debe de omitir a los diversos restaurantes con el fin de degustar la gastronomía más famosa del mundo. Cada una de las grandes ciudades se caracteriza por sus especialidades gastronómicas así como por sus propios vinos. Además, con sus centenares de kilómetros de litoral, sus cadenas montañosas y sus campos, Francia se puede jactar de que posee uno de los territorios más variados del planeta. También, este territorio cuenta con unos 8 Parques Naturales Nacionales y diversos Parques Regionales. Descubra las cimas de los Alpes recorriendo los parques de Mercantour y Les Écrins o el mar mediterráneo y sus aguas de color turquesa en el Parque de Port-Cros. Y finalmente durante el invierno podrá esquiar en la cordillera de Los Vosgos o en los Alpes, así como podrá disfrutar del mar en Bretaña o en Normandía durante el verano o darse un paseo en bicicleta en el valle de Ardèche durante la primavera.