En Andalucía, la Costa del Sol se extiende hacia el este para dar lugar a la Costa Tropical, la región costera de Granada. Siguiendo el itinerario litoral, el viajero parte de un sitio turístico internacional tomado por lo Europeos, para unirse a un destino aún más turístico. Usted quedará encantado al llegar a Castell de Ferro, con su centro urbano situado al pie de una colina. Este es dominado por una torre de vigilancia que recuerda a la época de los piratas. Motril, la capital, posee numerosas playas incluyendo la ineludible Poniente. Durante su estancia, usted estará interesado en alquilar una casa cerca, ya que hay muchas actividades para practicar y los servicios son completos.
La playa urbana de Poniente es de muy fácil acceso ya sea a pie, en automóvil o en autobús. Con estacionamiento para satisfacción de los amantes de la gastronomía que quieren disfrutar de los restaurantes situados frente al mar. La cocina local es reservada con platos típicos de la región como las puntillitas, compuesta de calamares fritos.
La Costa Tropical tiene siempre sus visitantes: esos que vienen por la calma y la relajación, y esos que saben que las vacaciones se asocian al deporte y la aventura. Los primeros disfrutarán de la autenticidad de la playa de Poniente jugando con su arena negra, mientras que los últimos disfrutarán de las ventajas de sus aguas tranquilas. Un club náutico satisfará sus necesidades. Estos podrán introducirse a la vela.
En pleno corazón de la ciudad de Motril, la modernidad esta en todo el lugar, pero a su propia manera. Muy comercial, esta incita a las compras. El clima que aquí reina, así como su situación geográfica al pie de la Sierra Nevada, permite al territorio proveer una vegetación particular, tropical. Aquí, descubrirá las chirimoyas, los árboles de banano y la caña de azúcar. La ciudad guarda su autenticidad. Esta seduce por sus diversos eventos. El festival de música moderna y típica que muestra con orgullo el tradicional flamenco.
Dejando de lado otras playas tales como Calahonda o La Velilla, La Rábita, antigua ciudad pesquera, refleja la cultura y la historia de la región. Esta playa debe su nombre a una torre bien preservada que ofrece un esplendido panorama al atardecer. Desde esta torre, los más nostálgicos amarán contemplar el horizonte marítimo.