Dinamarca es uno de los países escandinavos de menor tamaño. Está rodeado de agua y cuenta con 500 islas. Unido apenas al continente europeo, Dinamarca atrapa por su atmósfera distendida y su calidad de vida. Los turistas se dejarán cautivar por su trepidante metrópolis, Copenhague, así como por sus lugares naturales, siguiendo la pista de la memoria de los ancestrales vikingos. Dedique su tiempo a descubrir este país, que posee innumerables curiosidades. Ya sea para acudir en familia, entre amigos o con su pareja, hay numerosas alojamientos de alquiler a su disposición. Cuando esté en Copenhague no deje de visitar la catedral de Nuestra Señora y contemplar sus estatuas. El museo de Moesgaard es también una buena opción si visita Aarhus. En el Museo y en el Centro Vikingo aprenderá todo sobre la historia de la ciudad más pequeña de Dinamarca: Ribe. El Castillo de Egeskov alberga mobiliario de época, pinturas y trofeos de caza. Orgulloso de sus islas, Dinamarca sabe muy bien cómo asociar el dinamismo de sus ciudades con la calma y dulzura de sus espacios naturales. Explore el sitio natural de Møns Klint, en la isla de Møn. Tendrá la oportunidad de realizar agradables paseos a lo largo de su costa. De allí, parten numerosos senderos que conducen a través del bosque, por el borde del acantilado. Se trata, así mismo, del lugar más preciado del país. El Parque Safari de Kuthenborg es el más grande de Europa del Norte. En él, podrá encontrar una flora prácticamente inexistente en cualquier otro lugar, además de animales que viven en completa libertad. El túmulo de Jelling es, además, el recorrido ideal para los adeptos de la naturaleza salvaje. La natación, windsurf y la navegación deportiva se encuentran entre las actividades más populares del país. Se trata también de un paraíso para los amantes de la cocina. Las comidas son muy copiosas y las charcuterías abundantes. Entre los platos típicos del país, no deje de probar el cerdo asado o Flæskesteg. El Hvid labskovs es un ragú de ternera con patatas, condimentado con pimienta y bayas. No olvide el Smørrebrød, que da reputación al país. Se trata de pan guarnecido con carne, pescado o queso. La bebida local es la cerveza, de la que el país es un importante productor. Sepa que, además de recibir renombre por sus especialidades, Dinamarca, más concretamente Copenhague, alberga uno de los mejores restaurantes del mundo.