Temprano en la mañana, el visitante será despertado por los gritos de los comerciantes ambulantes. Proveniente de la cocina, el olor perfumado del gamitana invadirá su alquiler de vacaciones. Las animadas noches en Bogotá le darán el deseo irreprensible de ir a dar un paseo nocturno… Tantos escenarios que dan ganas de viajar a Colombia. El país se encuentra al cruce de diferentes caminos, entre el Caribe, los Andes y el océano Pacífico. A la vez india, hispánica y criolla, Colombia disfruta de una impresionante mezcla de culturas. Una tierra que lleva bien su nombre, de su ilustre descubridor Cristóbal Colón. Para conocer las maravillas del país, su viaje tiene que empezar por Cartagena de Indias. Es un lugar con varios monumentos y sitios turísticos, la ciudad a ella sola vuelve a trazar la historia de Colombia. Por esta razón, el castillo de San Felipe de Barajas nos recuerda la presencia de la civilización española. Erigida en la cima de la colina de Saint-Lazare, está fortaleza protegía la ciudad de los invasores. Los antiguos ocupantes no olvidaron de añadirle murallas de 12 kilómetros. Para acceder pasamos por la puerta Torre del Reloj. Con respecto a la estatua de la India Catalina y la catedral, marcan la llegada del catolicismo en el siglo XV. Sigue la aventura hacía a Bogotá. El Museo Nacional es una de las principales atracciones de la capital. Encontrará diversos objetos que datan de la época precolombina, un verdadero recorrido de la historia de todo el país está en exposición. Para contemplar las obras maestras de talentosos artistas como Monet o Dali, no puede olvidar de visitar la Casa de la Moneda. El Museo del Oro posee una gran colección de objetos precolombinos, elaborados en oro. Después de haber descubierto el mundo urbano de Colombia, conozca su naturaleza. En la cordillera de los Andes, invite a sus amigos o familiares a escalar las montañas. Si es aventurero será seguramente interesado en una excursión en la jungla amazónica. Explorando los arrecifes de las Islas del Rosario y de la Isla Barú, los buceadores descubrirán la impresionante variedad submarina del litoral. Pero los veraneantes no pasarán por alto los eventos y manifestaciones en Colombia. Elija el mejor disfraz y participe al carnaval de Blancos y Negros. Que sea creyente o profano, podrá asistir a la procesión de la Semana Santa. En el transcurso de un descanso, haga una pausa en un restaurante, con el fin de probar las especialidades culinarias del país. Hasta los más gourmet tendrán que elegir entre el tamal, las arepas, el gamitana o la ajiaco, una sopa de papas, que es el plato nacional de Colombia.