Denominada como “el castillo de agua de Europa”, Suiza, vista en la distancia, se presenta como un oasis rodeado de agua justo en el centro de Europa. Un paraíso montañoso, una naturaleza verdeante rica en recursos naturales y valles serpenteantes repletos de lagos y ríos le esperan para darle la bienvenida. Una estancia en este entorno con múltiples e inestimables riquezas le sumergirá en un mundo lacustre, al pino y rico en arquitectura, bañado por la calma y la dulzura de sus paisajes. Elija un alojamiento de vacaciones para una estancia prolongada, que le proporcionará una experiencia aún más exultante. Suiza se abre a usted con sus múltiples facetas. Su cultura, su gastronomía, su arte y su hospitalidad le esperan. Sus espléndidos paisajes y su excelente diversidad geográfica la convierten en uno de los destinos turísticos más apreciados. La Suiza Romanda invita a los paseos en plena naturaleza y a las actividades lacustres, particularmente en el lago Lemán. Hacia la parte sur del lago se encuentra la bella Génova. No obstante la modernidad que se respira en todos los rincones de esta ciudad modélica, se pueden percibir los trazos de su pasado, que se reflejan en una arquitectura típica del siglo XVIII. La prueba está en la suntuosa catedral de San Pedro o en las colecciones de los museos de arte y de Historia. Pero lo que más atrae a los turistas a este destino es su famoso chorro de agua, sin olvidar las fiestas de Génova, que tienen lugar durante julio y agosto. Pero la Confederación es también una tierra que recoge su pasado prehistórico, celta, romano y helvético, en sus ciudades históricas, de un valor considerable. Zurich rebosa de una serie de atracciones culturales impresionantes. Durante su paseo por el casco antiguo, no ha de olvidar un teatro tan prestigioso como el Schauspielhaus Zurich, la basílica de Fraumünster, construida entre los siglos XI y XIII o el impresionante Rathaus. Este último es un ejemplo de exquisito de la arquitectura de finales del Renacimiento. Continúe su periplo con la visita a la capital de Suiza, Berna. Allí, numerosas sorpresas monumentales esperan a los visitantes, comenzando por su magnífica catedral y sus arcadas. Por otro lado, la Torre del Reloj astronómico, del siglo XVI, le seducirá con su Jacquemart y su carillón. Un poco más adelante, encontrará el suntuoso Palacio Federal que domina el centro de la Urbe. Suiza es el paraíso de los deportes de invierno. Sus 30 cumbres de 4000 metros de altura en los Alpes harán las delicias de los alpinistas. Champéry, Champoussin, Les Crosets o Saint Moritz… todos son conocidos mundialmente. Disfrute de una deliciosa velada en cualquiera de estas estaciones. La cocina, sencilla pero deliciosa, reflejando las tradiciones culinarias de origen campesino y la naturaleza montañosa del país, sin duda saciará su apetito. Deguste el rösti, el queso tipo fondue, la raclette o los basler läckerlis.