La leyenda del norte vivirá a lo largo del tiempo. Los bosques que se extienden hasta donde sus ojos pueden ver, cientos de miles de lagos, los perros de trineo, los osos, los salmones en los ríos, los castores, las ballenas y los hidroaviones…Esta imagen es un sueño hecho realidad en Canadá, otro “Salvaje del Oeste” separado de los Estados Unidos por la barrera que forman las nevadas Rocallosas. Los árboles dominan el panorama de fondo de esta gigante del norte, bañada por el sol que se niega a acostarse en ciertas estaciones. Esta inmensidad le espera cuando ponga sus pies en Canadá. No hace falta decir que hay una gran cantidad de lugares para ver y visitar. Los sitios naturales invitan a los amantes a escaparse y a veces parecen hasta rivalizar con las facilidades que pueden encontrar en las grandes ciudades. Después de un merecido descanso en un alojamiento de alquiler vacacional, los visitantes podrán organizar sus propios viajes para practicar el senderismo entre los bosques o disfrutar del turismo urbano o de unas vacaciones de playa o en algún lago. Si lo que usted busca es un país similar al suyo, con una cultura similar a la francesa, vaya de visita a Quebec o a Montreal. Estas ciudades vibrantes son de ambiente festivo y legendarias por sus largas noches, llenas de bares, restaurantes y tiendas populares para los amantes de las compras. Durante el día, los aventureros estarán encantados con los saltos de paracaídas desde globos que se practican con frecuencia en el estado de Quebec. Los que adoran contemplar la naturaleza pueden ir a las alturas del Monte Real y disfrutar del lago Beaver. Un lugar que despierta la emoción por sus paisajes; el acuario de Quebec da la oportunidad de observar especímenes marinos y submarinos del Atlántico y del Pacífico. Pero tal vez la mejor parte sea al cruzar el norte de Canadá por los territorios de Nunavut y Yukón. Esta región situada en el Círculo Polar Ártico atrae no sólo por sus lagos y ríos si no también por su polo magnético y por las muchas e innovadoras oportunidades que ofrece como los paseos en motos de nieve o en trineos tirados por perros. Ponga también su corazón en las especialidades gastronómicas de cada estado canadiense. En Alberta por ejemplo, sería una decepción si no prueba la carne de res o de bisonte. En la Columbia Británica podrá apreciar mejor el salmón y los mariscos que también podrá encontrar en la cosmopolita ciudad de Toronto, con platos inspirados en los países alrededor del mundo.