Bulgaria posee una gran variedad de paisajes, un destino idóneo para los amantes del ecoturismo así como para los balnearios. Pero en medio de este paisaje paradisíaco, su patrimonio arquitectural y cultural es también una gran curiosidad. Acogedora y encantadora, Bulgaria sabrá hacerle pasar unas increíbles vacaciones. Aproveche de su estancia y póngase cómodo en las casas vacacionales de las diferentes regiones. Este país fue y será el punto de encuentro entre las diversas culturas. Su patrimonio y sus ruinas son testigos de su grandeza, de su importancia de antes. A donde sea que vaya el turismo, siempre estará en presencia de tesoros Helenos, Romanos y Tracios. Entre todas sus curiosidades arquitecturales, le recomendamos visitar el puente cubierto de Lovetch. Construido durante el siglo XIX, por encima del río Ossam, tiene un diseño único en toda la península de los Balcanes. Para estar más cerca de la época Romana, solo hace falta ir a Plovdiv, para descubrir el Teatro así como el Odeón romano. El teatro, una de las réplicas del Coliseo romano, es una obra maestra construida en medio del siglo II. El Odeón, también erigido en el mismo siglo, servía en primeras instancias de bouleuterion, antes de transformarse en una sala de eventos. Después de días de visitas, revitalícese ofreciéndose una sesión de talasoterapia. Estás pequeñas pausas, son perfectas para saborear especialidades culinarias búlgaras como la shopska salata, la kachkaval o la chkembe tchobar. Para empezar de buena manera sus vacaciones, deje sus maletas en la ciudad de Sofia y recorra los callejones. Además de relajarse, tendrán el agrado de descubrir la cultura popular eslava, asistiendo a la Baba Marta, a la Tsvetnitsa o también al Velikden. No olvide pasar por la catedral de Alejandro Nevski, una obra que resalta por su impresionante belleza. Con más de 378 kilómetros de costa, este destino posee conocidos balnearios, como el de los Sables d'Or. Buceo de profundidad, pesca y navegación son actividades que tienen que realizar. Los amantes del alpinismo podrán ir a Rila, para intentar escalar el monte Moussala, la cima más alta de los Balcanes, con sus 2 927 metros, mientras que Borovetz y Bansko son destinos ineludibles para los amantes de los deportes de invierno.