Aunque Argentina pueda parecer un país lejano, a nivel local tenemos la extraña sensación que los edificios de Buenos Aires, los campos de trigo y sus pampas no sólo nos hacen sonreír si no que también nos recuerdan algo. Después de España e Italia, sus antagónicas ciudades europeas, este país ubicado en un rincón de América del Sur ha forjado su propia identidad, con sus bosques tropicales al norte y glaciares al sur. El viaje comienza en la capital, Buenos Aires, de paseo por San Nicolás podrá apreciar algunos maravillosos edificios: el Palacio de Correos y Telecomunicaciones es un gran ejemplo de la arquitectura francesa de los siglos XIX y XX; la Guardia de Palacio, obra maestra de Norbert Maillart guarda preciosas obras de arte dentro de sus muros. En un corto paseo usted podrá llegar a la Plaza de Mayo donde podrá observar la Catedral Metropolitana, la iglesia del siglo XVIII fue construida con estilo neoclásico. Esta se diferencia de otras iglesias porque no tiene torres sin embargo tampoco está dispuesta cual si fuera un templo griego. En el exterior se pueden admirar 12 columnas que simbolizan los 12 apóstoles y un bajorrelieve que simboliza el encuentro entre Jacob y José en Egipto. El interior por el contrario es de estilo colonial español con sus naves junto a una cruz y una cúpula. Saliendo de la capital se puede sentir la influencia española por todas partes, las vastas llanuras de la pampa están llenas de ciudades con estilo ibérico entre las que se pueden encontrar Rosario, Córdoba y Santa Fe entre otras…destinos con gran encanto y que no debe perderse. Es también en los restaurantes de estas ciudades donde podrá degustar el verdadero sabor de la cocina argentina. El menú ofrece carnes, asados, empanadas y rellenos de dulce de leche. Argentina ofrece una gran cantidad de interesantes actividades: en la pampa los turistas podrán aprender el estilo de vida de los gauchos, los viajes a caballo por los prados y a tomar mate. Sus cuerpos de agua y costas como Mar del Plata ofrecen el espacio ideal para los amantes de los deportes acuáticos como la natación, la vela, el piragüismo, el submarinismo y finalmente el windsurf y el kitesurf. Al oeste encontrará altas montañas como el Cerro Aconcagua a 6959 metros de altura, punto de interés para los escaladores. Entre otras actividades podrá disfrutar de vuelos en ala delta, vuelos sin motor, o vuelos en parapente para que explore todo de la tierra al cielo. Por entre los senderos de la Patagonia los aventureros podrán seguirle la pista al ñandú americano, al puma o hasta al famoso guanaco…